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La Gaceta de los Negocios

Elvia Melchor, Responsable de Comunicación de la Asociación Española

Atracción y Retención del talento

No se habla de otra cosa. La realidad de la falta de talento es algo que preocupa a todas las organizaciones y, muy en especial, a los responsables de la gestión de personas. La falta de profesionales cualificados sumado a un cambio en la mentalidad, necesidades y preferencias de las nuevas generaciones, es algo que ha llegado por sorpresa.

 Esta preocupación  es algo palpable en el mercado laboral. Independientemente del sector en el que trabajen, todos coinciden en asegurar que se está convirtiendo en un problema serio y con repercusiones muy negativas para el negocio.

 Tal y como demuestra una encuesta a la que se puede acceder a través de la web www.aedipe.es, este tema se ha convertido en el principal problema de los Directores de RR.HH.

 ¿Qué motivos tiene una persona para trabajar con nosotros en lugar de con la competencia? ¿Qué mecanismos estamos empleando actualmente para atraer talento? ¿Existe una preocupación real por el desarrollo y retención del talento y qué mecanismos se emplean? ¿Realmente hemos analizado el rendimiento (y por tanto la rentabilidad) de las personas? Según las últimas estimaciones, las empresas dejan de ganar al año un 50% por falta de una buena política de atracción, fidelización y desarrollo del talento. ¿Están todas estas preocupaciones alineadas con los objetivos estratégicos?

 La labor de los departamentos de RR.HH. está cada día más enfocada a lograr la satisfacción de las personas y a fomentar un ambiente en el que los trabajadores se sientan valorados. Los paquetes retributivos y beneficios sociales son cada vez más completos para lograr esta fidelización.

 En este sentido, la inversión económica es también importante fuera del departamento. Las empresas se encuentran en una lucha publicitaria ya no sólo para “vender” sus productos, sino para lograr posicionar su marca destacándola del resto de competidores de su sector, y conseguir así un mayor número de candidatos a trabajar en la compañía.

 ¿Qué se puede hacer? Está claro que las organizaciones lo tienen difícil. Sólo las mejores empresas, aquellas en las que la búsqueda de la excelencia es su razón de ser, conseguirán tener el valor añadido del talento en las personas. Y con grandes empresas no nos estamos refiriendo a grandes multinacionales, ni mucho menos. Nos referimos a pequeñas, medianas y grandes empresas que sepan tratar a sus personas como lo que son, colaboradores esenciales e imprescindibles del negocio.