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La Gaceta de los Negocios

Andreu Bellot, Director de Innovación de EAE Online

La aplicación de las TIC en pymes para el desarrollo del negocio: ¿Dónde estamos y hacia dónde vamos?

Algunas pymes van realizando ya pequeños pasos en la modernización de sus procesos con la incorporación de tecnología. La lentitud en este proceso de cambio en general no responde al coste que supone, sino a la dificultad para visualizar qué valor añadido puede aportar el uso de las TIC. Pero si creemos en las pymes como motor de crecimiento económico del país, todos debemos asumir una parte de responsabilidad en este proceso de introducción del uso de las tecnologías para el desarrollo de negocio.oy no nos resulta nada extraño poder realizar una operación bancaria a través de Internet, mientras que hace unos años, aun sabiendo que era algo posible, lo situábamos en la esfera de la ciencia ficción. Seguramente serán muchos los que muestren desconfianza en el medio, pero no muy distintos de los que en los primeros años se resistían a utilizar los cajeros automáticos. En todo caso, es bueno constatar que las limitaciones en el uso de las TIC no responden tanto a dificultades en el manejo de las mismas como a actitudes de desconfianza y de recelo. Buen ejemplo de ello son los miles de usuarios que no tienen ningún reparo en extraer dinero de un cajero automático, pero que prefieren pasar por ventanilla para realizar un ingreso. De la misma manera que, como usuarios de servicios, vamos superando los recelos y miedos ante el uso de las TIC, algunas pymes realizan pequeños pasos en la modernización de sus procesos con la incorporación de tecnología. Y la lentitud en este proceso de cambio en general no responde al coste que implica, sino a la dificultad para visualizar qué valor añadido puede aportar el uso de las TIC en su dinámica habitual. Difícilmente podremos apostar en una pyme por la incorporación de un experto en sistemas de información, de la misma manera que no tendremos un responsable de marketing o de recursos humanos. Pero no por ello debemos cerrar los ojos a las oportunidades que brinda un uso inteligente de las TIC o la profesionalización por parte del personal en los otros ámbitos citados. Hoy es ampliamente conocido el ejemplo de la que fue una pequeña administración de lotería, que operando a través de Internet y con una buena estrategia de marketing ha logrado unos resultados que nunca hubiera imaginado cualquier otro empresario bien situado en el sector. Hay quien puede pensar que ejemplos como éste responden al azar y a la "suerte", pero difícilmente podremos comprobarlo si no hacemos apuestas decididas (léase esfuerzos) para conseguir ese azar favorable. Es importante considerar que las tecnologías no aportan nada por sí mismas, sino que el valor añadido es siempre producto de un uso inteligente de las TIC. Si nos dejamos llevar exclusivamente por "modas", puede darse la paradoja de comprar un equipo informático muy sofisticado para tenerlo inutilizado, o que realicemos una importante inversión en un software que nos prometieron que nos facilitaría la vida y sólo consigue complicárnosla. El "renovarse o morir" puede empujarnos a un intento de adaptación a un nuevo entorno que desconocemos, en el que no sabemos exactamente cómo operar y cuál va a ser nuestro posicionamiento. Ante esta nebulosa hay quienes directamente deciden cerrar los ojos y esperar que ese nuevo contexto tarde en llegar mientras que otros se muestran dispuestos a invertir lo que sea, convencidos de la bondad de los resultados. ¿Cuáles pueden ser los ámbitos donde la renovación puede resultar más provechosa? Habitualmente, la penetración de las TIC en las pymes se ha venido dando en los siguientes ámbitos: Gestión de relaciones con el cliente (CRM), Marketing y proyección en la red, Logística y operaciones, Gestión financiera y Formación de personal. Quien más quien menos puede considerar que alguno de estos procesos está plenamente informatizado en su empresa y de ahí extraer una lectura triunfalista de su situación respecto al grado de asimilación del uso de las TIC. Pero un análisis más detallado hace que se muestre abismal la distancia entre el uso de las TIC que se está dando realmente y el que sería posible. Si creemos en las pymes como motor de crecimiento económico del país, todos debemos asumir una parte de responsabilidad en este proceso de introducción del uso de las tecnologías para el desarrollo de negocio: los proveedores de soluciones tecnológicas realizando un esfuerzo por la calidad y adecuación de nuestros servicios a las necesidades reales de las pymes; la Adminis-tración ofreciendo incentivos y facilidades para la inversión en TIC, la modernización de procesos y la formación de personal; y las propias pymes realizando una apuesta razonada pero valiente por una trans-formación de su negocio acorde con los nuevos hábitos y necesidades de consumo hacia los que el público se va moviendo. En definitiva, lo que puede marcar un valor diferencial de las pymes españolas no es el lugar en que se encuentran respecto al uso de las TIC a día de hoy, sino la velocidad a la que logren moverse y adaptarse a nuevos escenarios de negocio donde un uso adecuado de las TIC finalmente sí que jugará un papel fundamental. •

Hoy no nos resulta nada extraño poder realizar una operación bancaria a través de Internet, mientras que hace unos años, aun sabiendo que era algo posible, lo situábamos en la esfera de la ciencia ficción. Seguramente serán muchos los que muestren desconfianza en el medio, pero no muy distintos de los que en los primeros años se resistían a utilizar los cajeros automáticos.

En todo caso, es bueno constatar que las limitaciones en el uso de las TIC no responden tanto a dificultades en el manejo de las mismas como a actitudes de desconfianza y de recelo. Buen ejemplo de ello son los miles de usuarios que no tienen ningún reparo en extraer dinero de un cajero automático, pero que prefieren pasar por ventanilla para realizar un ingreso.

De la misma manera que, como usuarios de servicios, vamos superando los recelos y miedos ante el uso de las TIC, algunas pymes realizan pequeños pasos en la modernización de sus procesos con la incorporación de tecnología. Y la lentitud en este proceso de cambio en general no responde al coste que implica, sino a la dificultad para visualizar qué valor añadido puede aportar el uso de las TIC en su dinámica habitual.

Difícilmente podremos apostar en una pyme por la incorporación de un experto en sistemas de información, de la misma manera que no tendremos un responsable de marketing o de recursos humanos. Pero no por ello debemos cerrar los ojos a las oportunidades que brinda un uso inteligente de las TIC o la profesionalización por parte del personal en los otros ámbitos citados.

Hoy es ampliamente conocido el ejemplo de la que fue una pequeña administración de lotería, que operando a través de Internet y con una buena estrategia de marketing ha logrado unos resultados que nunca hubiera imaginado cualquier otro empresario bien situado en el sector. Hay quien puede pensar que ejemplos como éste responden al azar y a la "suerte", pero difícilmente podremos comprobarlo si no hacemos apuestas decididas (léase esfuerzos) para conseguir ese azar favorable.

Es importante considerar que las tecnologías no aportan nada por sí mismas, sino que el valor añadido es siempre producto de un uso inteligente de las TIC. Si nos dejamos llevar exclusivamente por "modas", puede darse la paradoja de comprar un equipo informático muy sofisticado para tenerlo inutilizado, o que realicemos una importante inversión en un software que nos prometieron que nos facilitaría la vida y sólo consigue complicárnosla.

El "renovarse o morir" puede empujarnos a un intento de adaptación a un nuevo entorno que desconocemos, en el que no sabemos exactamente cómo operar y cuál va a ser nuestro posicionamiento. Ante esta nebulosa hay quienes directamente deciden cerrar los ojos y esperar que ese nuevo contexto tarde en llegar mientras que otros se muestran dispuestos a invertir lo que sea, convencidos de la bondad de los resultados.

¿Cuáles pueden ser los ámbitos donde la renovación puede resultar más provechosa? Habitualmente, la penetración de las TIC en las pymes se ha venido dando en los siguientes ámbitos: Gestión de relaciones con el cliente (CRM), Marketing y proyección en la red, Logística y operaciones, Gestión financiera y Formación de personal.

Quien más quien menos puede considerar que alguno de estos procesos está plenamente informatizado en su empresa y de ahí extraer una lectura triunfalista de su situación respecto al grado de asimilación del uso de las TIC. Pero un análisis más detallado hace que se muestre abismal la distancia entre el uso de las TIC que se está dando realmente y el que sería posible.

Si creemos en las pymes como motor de crecimiento económico del país, todos debemos asumir una parte de responsabilidad en este
proceso de introducción del uso de las tecnologías para el desarrollo de negocio: los proveedores de soluciones tecnológicas realizando un esfuerzo por la calidad y adecuación de nuestros servicios a las necesidades reales de las pymes; la Adminis-tración ofreciendo incentivos y facilidades para la inversión en TIC, la modernización de procesos y la formación de personal; y las propias pymes realizando una apuesta razonada pero valiente por una transformación de su negocio acorde con los nuevos hábitos y necesidades de consumo hacia los que el público se va moviendo.

En definitiva, lo que puede marcar un valor diferencial de las pymes españolas no es el lugar en que se encuentran respecto al uso de las TIC a día de hoy, sino la velocidad a la que logren moverse y adaptarse a nuevos escenarios de negocio donde un uso adecuado de las TIC finalmente sí que jugará un papel fundamental.   •

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