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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Albert Roig Soler, propietario de Cal Roig

Divertirse y descansar a los pies del Pedraforca

"Cal Roig, ¡Qué gozada!". Eso es al menos lo que dicen los niños que vienen a esta casa rural a pasar unos días con sus padres y/o amigos. Cal Roig se sitúa en un entorno precioso, con la presencia imponente del Pedraforca y el Cadí, y donde, como explica Albert Roig, "siempre hemos intentado que haya de todo. Que tanto dentro de casa como en sus exteriores los visitantes se sientan como si estuvieran en su casa".

-¿Es cierto que Cal Roig es perfecto para venir con niños?

Hace ya bastantes años que decidimos adecuar la casa para familias con niños. Tanto los interiores como los espacios exteriores están muy pensados para ellos y el descanso de padres y madres. En Cal Roig también nos visitan grupos de amigos que se lo pasan en grande haciendo torneos de fútbol, partidas de ping-pong, bañándose en la piscina...

-¿Qué es Cal Trapella?¿Es una casa aparte de Cal Roig?

No, Cal Trapella es el espacio perfecto para los más pequeños. Una casa de madera llena de juguetes, con una piscina de bolas, libros, pizarra, juegos de mesa, juegos de construcción. Es su espacio.

-Parece que todo esto es muy grande, ¿no?

Tenemos media hectárea de terreno y, por ello, hemos podido distribuir muy bien todos los espacios y actividades. Hay un mirador para contemplar el Pedraforca, un arenal, la zona de barbacoa con mesas también para comer en el exterior y el ping-pong. En la parte de abajo tenemos la zona de aguas con una piscina paisajística integrada en el entorno junto al campo de fútbol-baloncesto. Más apartado de todo esto, está la zona de juegos con la cama elástica y el parque infantil, y las cabras africanas.

-¿Cuál es la mejor época del año para poder venir a Cal Roig?

Todas. En otoño tenemos setas a pie de casa, en primavera podemos disfrutar del espectáculo de los colores que forma la vegetación de la zona, en invierno podemos jugar y disfrutar de la nieve y en verano podemos disfrutar de esta maravillosa piscina.

-¿Y del Pedraforca, qué nos comentas?

Es la joya de la corona. Para nosotros la cima más mágica de nuestro pequeño país. Lo tenemos delante de casa. Se puede disfrutar en cualquier momento del día. A 20 minutos de casa en coche, se puede comenzar la ascensión. Incluso hemos escrito una leyenda ("La llegenda de l'indi") sobre ella, que hemos ilustrado y regalamos a los huéspedes.

-Y fuera del Pedraforca, ¿qué hay por la zona?

Aunque cuesta sacar los pequeños de casa para poder realizar actividades y excursiones fuera de casa, hay mil cosas que hacer aparte de subir al Pedraforca. A pocos kilómetros tenemos el parque de aventura del Pedraforca, gargantas naturales cerca del Santuario del Gresolet, el dolmen de Molers a 700 metros de casa y, un poco más lejos, pero a menos de media hora en coche, el tren verde del Berguedà, las huellas de dinosaurio de Fumanya, las minas de petróleo de Riutort (cuevas naturales con sus piedras impregnadas de oro negro), los Jardines Artigas (encargados a Gaudí) o las fuentes del Llobregat en Castellar de n'Hug. 

-Y ahora que sabemos cómo es Cal Roig y qué podemos hacer, ¿nos cuentas la historia?

Hace muchos años, nuestra casa no lucía de la misma manera que lo hace hoy, pero nos atrapó el corazón, la paz, el silencio y el majestuoso Pedraforca y decidimos compartirla con amigos y gente de todas partes. Cal Roig, ahora, es la representación física de una familia constante, luchadora y esperanzada.

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