Síguenos en: Facebook Twitter Linkedin Youtube GPlus

La Vanguardia

Entrevista a Isidoro Miranda, director general de Lafarge en España

Lafarge es la empresa del sector que más recursos dedica a la investigación, con más de 1000 patentes y más de 500 formulaciones distintas en este material.

Lafarge se fundó en 1833. Es una compañía líder del sector de los materiales de construcción, mantiene una posición puntera en las actividades de cemento, áridos y hormigón y su visión es contribuir activamente a la construcción de ciudades en todo el mundo. El Grupo Lafarge cuenta con el primer centro de investigación en materiales de construcción del mundo, emplea a 64.000 personas en 62 países y en 2013 obtuvo unas ventas de 15.200 millones de euros. En España, tienen unos 600 empleados repartidos en las oficinas centrales, laboratorios, tres fábricas de cemento, una molienda, 40 plantas de hormigón, dos centrales de mortero y seis canteras de áridos. 

-Cuando hablan de ayudar a crear "mejores ciudades", ¿a qué se refieren? ¿Cómo los materiales y sistemas de construcción de Lafarge contribuyen a este objetivo?
En 2050 habrá en el planeta unos 2.000 millones de personas más y cerca del 70% de la población vivirá en ciudades. Ahí se encuentra nuestro reto para los próximos años: contribuir con nuestras soluciones innovadoras a construir mejores ciudades. Ciudades con viviendas de calidad, ciudades más compactas, estéticas y duraderas y que, además, estén mejor conectadas. 
 
-En un sector en crisis como el de la construcción y con una tendencia creciente hacia la sostenibilidad y la eficiencia energética es de suponer que para una empresa como la suya la I+D es algo fundamental. ¿Qué política tienen al respecto? ¿Qué porcentaje de facturación invierten?
En Lafarge siempre hemos querido ir un paso por delante en innovación y en la oferta de soluciones de alto valor añadido. Contamos en Lyon con el primer centro de investigación mundial de materiales de construcción. A nivel global tenemos un presupuesto destinado a investigación de más de 120 millones de euros (de los que el 60% se emplea en soluciones para una construcción más sostenible) y unas 1.000 personas trabajan en áreas de tecnología punta. 
En un mercado como el español, apostar por soluciones de alto valor añadido me parece crítico. Hemos lanzado cerca de 10 nuevas soluciones en los últimos años y hace dos años pusimos en marcha el primer Centro de Investigación y Desarrollo de nuevos hormigones y morteros en Alcobendas. 
 
-El hormigón parece algo inmutable y, en cambio, es un producto que se ha ido reinventando. ¿Cómo lo ha conseguido? ¿Qué mejoras ha obtenido y cómo han contribuido para fabricar mejores edificios?
Nuestro Centro de Investigación de Alcobendas adapta al mercado nacional algunos hormigones con aplicaciones muy específicas que aportan mucho valor a la construcción. Por ejemplo Chronolia, nuestra gama de hormigones de alta resistencia inicial, sirvió para reconstruir y sellar las oquedades aparecidas en el paseo de San Lorenzo de Gijón tras el fuerte temporal que azotó la bahía el pasado invierno. Los trabajos tuvieron que realizarse de forma urgente ya que los daños afectaban a la estructura del muro y había que aprovechar la bajamar. La rapidez para endurecerse de Chronolia (permite obtener grandes resistencias entre las 4 y 6 horas de fabricación frente a los 28 días que necesita un hormigón convencional) jugó un papel fundamental. 
 
-¿Por qué podemos considerar también el hormigón como un material sostenible?
Hace un par de años presentamos en el Solar Decathlon Europe 2012 la vivienda ECHOR. Fue un proyecto que surgió a partir de los estudios realizados por la Universidad de Sevilla y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja. Con ella quedaba demostrado que el contorno de hormigón garantiza la optimización de la estructura, un excelente comportamiento frente al fuego y una significativa mejora de la eficiencia energética de la edificación. Alfonso Burón, el arquitecto que la diseñó, explicaba algunas ventajas fundamentales: el hormigón es un material resistente (característica muy importante respecto al fuego y los efectos del cambio climático), precisa poco mantenimiento y tiene una vida útil superior a 100 años; reduce las emisiones de CO2 hasta en 70 toneladas por edificio y mejora el aislamiento térmico rebajando considerablemente el consumo energético. Para el ciudadano, esto se traduce en un ahorro de hasta cuatro meses de consumo de energía por vivienda al año. Nada despreciable si tenemos en cuenta que, en Europa, el 42% del consumo de energía y el 35% de las emisiones de gases de efecto invernadero se deben a los edificios.
Lafarge

Carretera C-17, km 2,947, 08110, Montcada i Reixac, Barcelona, Catalunya, España

www.lafarge.com

www.lafarge.com.es

/Lafarge

@LafargeGroup

935 095 000

935 095 060

Contacta con Lafarge