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La Vanguardia

José Luis Castañeda, DDT. Ingeniero Industrial | Director General de SERCOBE

La industria de los bienes de equipo en España

La actividad de la industria Española de bienes de equipo continúa en niveles satisfactorios, con un crecimiento de la facturación sectorial, en 2007, del orden del 5,5% en términos reales, que la sitúa en 46.600 millones de euros. Que el ritmo de expansión haya sido inferior al de 2006, en que alcanzó el 8%, no puede tener una lectura negativa, sino la constatación de la excepcionalidad del comportamiento de esta variable económica, durante los últimos años.

 La evolución positiva del sector tiene, por su parte, como cualquier otra actividad, el significado intrínseco como un componente significativo del producto interior, pero, además, constituye una medición indirecta del dinamismo del conjunto de la economía. En efecto, los bienes de equipo son la materialización de gran parte de las inversiones en activos productivos, y su evolución favorable equivale a aumento de capacidad y de productividad del resto de la Industria y de los servicios técnicos generales, como energía, transporte y telecomunicaciones. Como todo proceso relacionado con las inversiones, las ventas de bienes de equipo tienen gran inercia, cuando el ciclo económico se activa, tardan en reaccionar, y cuando se atenúa la actividad general, la de nuestra industria lo hace lentamente.

 Analizando las perspectivas para 2008, la demanda nacional parte de una base de fortaleza, con el agregado de Inversión en Equipos, creciendo en el 4º trimestre de 2007, al 8,6%, pero constatando también que las carteras de pedidos disminuyen, pues la contratación no supera el 2%. Todo ello debe conducir a un ejercicio 2008 menos positivo que los dos anteriores, y en el que se espera mantener la actividad con un incremento del orden del 3% y sin pérdida de empleo.

 Los datos cuantitativos anteriores resultan evidentes, si se considera el gran esfuerzo que se está realizando en nuestro país en los campos de ferrocarriles de alta velocidad, desalinización de agua de mar, energías renovables y centrales de ciclo combinado por gas.

En algunas de estas especialidades nuestras empresas son líderes mundiales, con la posibilidad de aprovechar y extender su experiencia a nuevos mercados.

 Respecto a los mercados internacionales, es necesario recordar que los bienes de equipo constituyen una actividad muy abierta; se exporta el 57% de la producción, siendo el primer cliente la UE que absorbe el 60% de nuestras ventas al exterior. El conjunto de las exportaciones ha alcanzado 26.000 millones de euros, con un  crecimiento del 4,7% sobre el mismo dato de 2006.

 Que nuestros principales clientes sean los países de la UE es un reconocimiento de la solvencia y nivel tecnológico de la industria de bienes de equipo, pero a la vez necesario diversificar los mercados, tanto como garantía de estabilidad, como por el mayor recorrido de la demanda en los países emergentes  y en los de reciente industrialización. En este sentido, se debe destacar el importante esfuerzo que está realizando la industria de bienes de equipo, y su Asociación, SERCOBE, para aumentar la presencia en esos mercados de mayor potencial.

 A continuación de los países grandes de la UE, y de EE.UU., nuestros primeros clientes son México, China y Turquía, pero países como Argelia, Marruecos, Rusia, Arabia Saudita, India, Irán y Sudáfrica, de los que varios  eran poco más que mercados exóticos, nuestras empresas están presentes en forma permanente y las exportaciones crecen a ritmo, en muchos casos, superior al 30%, aprovechando los precios más remuneradores de las primeras materias que producen estos países.

 A esta apretada visión de la coyuntura actual, deseo añadir una reflexión, a más largo plazo, sobre las perspectivas favorables para la industria de bienes de equipo: la necesidad de que el crecimiento de nuestra economía esté fundado en mejoras constantes de la productividad, lo que inexorablemente exige inversiones en el aparato productivo, con bienes de equipo de más elevado nivel tecnológico.