Síguenos en: Facebook Twitter Linkedin Youtube GPlus

La Vanguardia

Entrevista a Manuel Algueró, Director General de Proyectos de CONTROL DEMETER

“Con la deconstrucción de edificios se preserva el Medio Ambiente al retirar todos los elementos susceptibles de reciclaje”

C&D es precursora en España, en el ámbito de la demolición, de las nuevas tecnologías y procedimientos orientados a la protección del Medio Ambiente

El antiguo término de derribo de edificios ha dado lugar a la actual deconstrucción, concepto mucho más global que concibe la demolición como selectiva para preservar el medio ambiente. Este procedimiento tiene su raíz histórica en España gracias a Control Demeter, empresa familiar fundada en 1994 por Manuel Algueró, con una experiencia de más de 30 años, conducida también por su esposa, Patricia Mas-Beya y la hija de ambos, Patricia Algueró. C&D gestiona de forma integral las obras de demolición y el Project Management de obras de deconstrucción; su ámbito geográfico de actuación se extiende desde España y Portugal por la cuenca del Mediterráneo hasta Turquía, Egipto o Marruecos y actualmente en Argentina, en obras singulares y de todas dimensiones.

-¿Qué diferencia existe entre la “deconstrucción” actual y el antiguo “derribo” de edificios?
Es un concepto que tiene unos diez años en España. Hemos apostado por el medio ambiente, por la sostenibilidad. Antes, todos los materiales se transportaban a  vertederos, con plásticos, maderas, papeles, colchones, etc. conjuntamente. Nosotros creímos que, estando en la Comunidad Europea, no podíamos seguir trabajando de esta forma. Se cree que la deconstrucción es ir deshaciendo un edificio, en el sentido inverso a la construcción; sin embargo se trata de recuperar todos los materiales banales, como alfombras, moquetas,  mobiliario, … todos los materiales susceptibles de reciclaje. Sólo ha de quedar la estructura, lo pétreo. Estos materiales van, cada uno, a su depósito de reciclaje. C&D fue la primera empresa en realizarlo y actualmente  la deconstrucción se ha impuesto hoy en día en todo el mundo de las demoliciones. 

 -¿Cómo se lleva a cabo y cuáles son las fases en un proceso de deconstrucción?
Primero hay que pedir unas licencias al Ayuntamiento, para los procesos de desamiantado y para la propia demolición. Posteriormente se hace una inspección in situ para detectar cualquier residuo tóxico o contaminante que pueda haber: aerosoles, pinturas… si hay contaminación de suelo -en edificios de viviendas en donde puede haber talleres en su base o antiguas fábricas, suele tener el suelo contaminado-. C&D ofrece un pack, desde la obtención de las licencias, el estudio analítico del suelo, la descontaminación, hasta el reciclaje de los materiales, cerrando, de esta forma, todo el círculo.

 -Control Demeter es pionera en España en la “deconstrucción ecológica”, en ello tiene que ver su puesta en marcha de la primera planta de reciclaje del país. ¿Cómo valora la conciencia ecológica de estos momentos?
En aquella época, en que no había Consejería de Medio Ambiente, fuimos muy atrevidos. Apostamos muy fuerte y estábamos solos. Sin embargo, en ese momento había conciencia de ello. Por ejemplo, la subbase de las calles de la Villa Olímpica está hecha con el material reciclado de las antiguas fábricas y naves industriales, algo que casi nadie sabe. A partir de entonces existen hoy en día muchas plantas de reciclaje. C&D es de las pocas empresas que tiene un código de reciclaje. Ahora los Organismos oficiales se preocupan muchísimo de que las empresas de demolición sigamos las normativas.

 -Explíquenos el proceso mediante el cual, con la deconstrucción de un edificio, podemos salvaguardar e incluso ayudar a preservar el medio ambiente.
En la deconstrucción de edificios se procede a desmontar todos los materiales, que se recopilan y se separan en contenedores especiales: los papeles en papeleras; los materiales férreos a la fundición; de la madera se hace contrachapado; los demás materiales como trapos y similares se comprimen y los plásticos en contenedor especiales. 

 -¿Qué otros servicios de control medioambiental ofrece Control Demeter?
El control medioambiental es la eliminación de residuos tóxicos, los desamiantados y todo el proceso de reciclaje, limpiar todos los suelos contaminados… Por ejemplo, encontramos bidones en las naves industriales con pinturas, gasoil, que se llevan a un centro de tratamiento. Se hace una analítica del suelo, y si éste está contaminado se descontamina. Ahora está complicada la política de descontaminación, pero poco a poco, las empresas constructoras se están concienciando de que es un bien para el ambiente. Cada vez éstas piden más la descontaminación de suelos y la gestión de residuos tóxicos. 

 -¿Cómo opera Control Demeter en la gestión de los residuos?
En primer lugar se realiza in situ un reconocimiento e identificación de los residuos abandonados, en segundo lugar el acondicionamiento para un transporte por carretera, según normativa vigente y para que cumpla el máximo rigor en seguridad, y por último el tratamiento de residuos en plantas autorizadas o depósitos controlados para el tratamiento o reciclaje de residuos.
 Como ejemplo, C&D realizó una obra de descontaminación del suelo del campo de tiro de Montjuïc donde hubo un episodio de contaminación por plomo, y se realizó la deconstrucción del parque de atracciones e instalaciones anexas, entre éstas dicho campo de tiro.

 -¿Cuál es su aportación a la I+D en torno a este tema?
Nuestra aportación a la I+D fundamental fue la creación de la planta de reciclaje, con máquinas retroexcavadoras equipadas con cadenas y brazo hidráulico con cizallas. Control Demeter aporta a la I+D todos los recursos para los estudios de impacto medioambiental, en grandes obras y si lo solicitan, para ver qué impacto tendrá la demolición en todo el ámbito circundante: desde los medios de transporte, el entorno laboral y vital de aquella zona, el tráfico de gente… Esto es lo último que hacemos en I+D.

 -Dentro del servicio integral de Control Demeter está el Project Management para la concepción y realización de obras de pequeñas y grandes dimensiones. ¿En qué obras singulares han participado?
En el Gran Teatro del Liceo tras el incendio; la mayor parte de demoliciones olímpicas en el 92; la voladura del campo de El Espanyol –el estadio de Sarriá-; en el barrio de La Pau, como hemos comentado, que fue algo realmente complicado, una obra de ingeniería, pues los edificios por demoler eran colindantes a otros. En Paseo de Gracia hemos reubicado un templete que estaba dentro del edificio por demoler; éste ha sido un proyecto mediante una comparativa de normativas europeas, concretamente alemanas. Después trabajamos en las casernas de Sant Andreu; los cuarteles de la calle Industria con Navas de Tolosa; el Forum, las Cotxeres de Llevant, entre otras muchas. En demoliciones especiales, hemos trabajado en el faro de Sa Sirena en Cap de Creus, que fue de gran complejidad y cuyos escombros tuvieron que ser retirados con helicópteros. Del 1999 al 2001 estuvimos haciendo toda la voladura de los edificios afectados por el terremoto del Mar de Mármara en Turquía.

 -¿En qué consiste la técnica de demolición mediante voladuras controladas y qué beneficios aporta a un entorno urbano?
El tipo de voladuras controladas que hacemos es muy distinto del que se hace en España. En el mundo no hay más de 12 empresas de voladuras controladas especializadas en esta técnica, C&D forma parte de éstas. La técnica consiste en la fulminación de los edificios. Empezamos haciendo el estudio del entorno, charlas y comunicados con los vecinos del alrededor para informarles en qué consiste una demolición mediante voladura controlada, con vídeos explicativos y demostraciones, porque creemos que puede asustar a la gente saber que se destruye un edificio mediante explosivos. Nos sabemos responsables en todo momento de que la gente esté documentada, tenemos para ello un plan de seguridad registrado. La voladura consiste en hacer muchas descargas en milésimas de segundo, con ello se consigue dar un gesto al edificio para evitar que afecte a las casas circundantes, y se consigue mayor rapidez de caída: fulmina el edificio. Mediante esta técnica se controla el efecto de la caída, el colapso. En Barcelona, en el barrio de La Pau, hicimos 1.200 descargas simultáneas, en dos edificios de 17 plantas de altura, que cayeron, uno en 2,1 segundos y el otro en 2,4 segundos.

 -¿Cuáles son los proyectos relevantes en los que participará C&D?
Tenemos proyectos en Buenos Aires y Portugal, pero para nosotros todos los proyectos son relevantes, tanto si son obras de pequeñas como de enormes dimensiones: tienen la misma importancia y actuamos con exacta seriedad y bajo el mismo riesgo. Tratamos a un pequeño promotor exactamente igual que a los grandes constructores. El departamento técnico no le da mayor importancia a una obra que a otra, el procedimiento es exactamente el mismo. Tenemos para todas las obras los mismos certificados de calidad.

 -Debe ser difícil responder, y rápidamente, a las urgencias de demolición por desgracias naturales; sin embargo C&D nunca dice no…
C&D comenzó su actividad en temas de terremotos, concretamente en Turquía, donde derribamos unos 1.200 edificios. Ésta fue una calamidad muy impactante porque murió mucha gente; nos concedieron la obra mediante concurso internacional en el que se presentaron cinco empresas. En el Turó de la Peira, debido a las obras de un albañal en la calle, cedió el terreno, además los edificios estaban afectados por aluminosis. Por otro lado, llevamos toda la demolición de los edificios afectados por el derrumbamiento del barrio de El Carmel, que fue un trabajo que siguió toda Barcelona, algo muy delicado, técnica y humanamente, porque los vecinos y en general toda la ciudad estuvieron muy sensibilizados. Tener que demoler ese edificio con todos los enseres, los muebles…para nosotros fue muy duro, aunque por suerte no hubo daños personales. En cambio, en la explosión de Gas de Santa Coloma, sí, y eso fue muy triste. Nos llaman cuando hay incendios, para terminar de demoler los edificios… estamos muy especializados en este tipo de urgencias, porque estamos organizados y tenemos buena capacidad de respuesta. Los Ayuntamientos y organismos públicos saben que pueden contar con nosotros. En cualquier caso, consideramos que hacer las cosas debidamente no es ningún mérito.

__________________________________________________
La firma C&D

El equipo de ingeniería de C&D se inició en 1972. Ha realizado mas de 3.500 demoliciones de edificios y desde 1987 es pionera en España en la realización de deconstrucciones ecológicas dedicándose al reciclaje y a la reutilización de los residuos de la deconstrucción, habiendo puesto en marcha la primera planta de reciclaje del país, en la cual se reciclaron 1.050.000 toneladas como subbase para el trazado urbanístico de la Villa Olímpica, en el Frente Marítimo del Pueblo Nuevo de Barcelona. Posteriormente a estas obras se ejecutó tratamiento de suelos contaminados.

C&D es accionista y socio fundador con la Gestora de Runes de GEMAR, IAE, empresa asignada por la Junta de Residus del Departament de Medi Ambient de la Generalitat de Catalunya, con fecha 02/12/94, operadora de residuos de la construcción en el Port de Barcelona y, de acuerdo con la resoluciónde 23 de Noviembre de 1998, le ha sido autorizada la actividad de depósito controlado de runas procedentes de demoliciones y otros residuos de la construcción; la Junta de Residus a otorgado a GEMAR, IAE, el código E-609.99.

Control Demeter

C. Casp, 33, 1r, 2a, 08010, Barcelona, Barcelona, Catalunya, España

www.controldemeter.com

934 142 146

932 411 289

Contacta con Control Demeter