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La Vanguardia

Osvaldo López Sande, Director Jurídico del Grupo Semace (www.semace.com)

Los empresarios son los responsables

La plena vigencia del RD 681/03 introduce en España un nuevo criterio de responsabilidad empresarial, derivada de la concepción de las Directivas Europeas de nuevo enfoque como son las 9/94 y 92/99 que incorporan a la Ley de Prevención de Riesgos laborales nuevas obligaciones cuando el personal en relación de dependencia desarrolla su actividad en explotaciones donde exista una atmósfera potencialmente explosiva.

Cabe mencionar algunos ejemplos característicos: en la industria química se transforman y emplean gases, líquidos y sólidos inflamables en multitud de procesos, donde pueden formarse mezclas explosivas. En las compañías de generación de energía se generan polvos de carbón que sí pueden formar mezclas explosivas polvo/aire con el transporte, la molienda y el secado de carbones troceados, no explosivos en contacto con el aire. En la producción farmacéutica a menudo se emplean alcoholes como disolventes y en la industria alimentaria el transporte y almacenamiento de cereales en grano, azúcar, etc. puede generar polvos explosivos.

La incorporación a la Ley de Prevención de Riesgos laborales se explica por el hecho de que lo que protegen las directivas es la salud y seguridad de los trabajadores. Como consecuencia del criterio de nuevo enfoque ya no son obligatorias las normas y por lo tanto no existen conceptos como “homologación” sino “certificación”, que realiza el propio fabricante no necesitando para nada la intervención del Ministerio de Industria.

Obligaciones del empresario

Las principales obligaciones de los empresarios están incorporadas en el Art. 8 del RD 681/03, que establece que serán ellos los que se encargarán de que se elabore y se mantenga actualizado el llamado “documento de protección contra explosiones”, que deberá reflejar que se han determinado y evaluado los riesgos de explosión, que se tomarán las medidas adecuadas para proteger la seguridad y salud de los trabajadores expuesto a atmósferas explosiva, que el lugar y los equipos de trabajo, incluidos los sistemas de alerta, están diseñados y se utilizan y mantienen teniendo debidamente en cuenta la seguridad y, finalmente, que se han adoptado las medidas necesarias, de conformidad en el RD 1215/1997, para que los equipos de trabajo se utilicen en condiciones seguras. Dicho documento de protección se elaborará antes de que comience el trabajo y se revisará siempre que se efectúen modificaciones, ampliaciones o transformaciones importantes en el lugar de trabajo, en los equipos de trabajo o en la organización del trabajo. Asimismo, el documento formará parte de la documentación a que se refiere el artículo 234 de la Ley de prevención de Riesgos Laborales.        
              
Deberá tenerse en cuenta que las únicas entidades acreditadas para elaborar la documentación referida son los servicios de prevención, sean estos ajenos o propios pero que estos o los empresarios pueden contratar personas o empresas expertas en los temas de atmósferas explosivas. Por último señalar que por el objetivo perseguido el único órgano de control para su cumplimiento es el Ministerio de Trabajo. Y para no olvidar: cuando se incumplen estas disposiciones y se produce una explosión, las consecuencias son siempre graves y por lo tanto no sólo se aplican sanciones administrativas sino que  también resulta de aplicación el Código Penal que establece severas penas para las conductas culpables.