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La Vanguardia

Bernardo Gutiérrez, Gestor de Proyectos

Seguridad en maquinaria

En España sufrimos una accidentalidad laboral excesiva, cerca de 1.000 accidentes mortales en los casi un millón de accidentes laborales anuales. Existe la creencia de que el sector de la construcción es el culpable de estas terribles cifras, sin embargo, el sector industrial no se queda atrás. Según los últimos datos del INE, la industria provocó el 21% de los accidentes mortales, frente al 33% de la construcción. Los datos son más reveladores si contabilizamos los accidentes con baja laboral: en la industria se producen el 27%, en la construcción el 26%. Conocer estos datos es imperativo para todos los que trabajamos en el sector industrial, pero más aún es hacer todo lo posible por rebajar la accidentalidad y eliminar la mortalidad de las estadísticas.

Tanto los propietarios de maquinaria como sus fabricantes deben realizar un esfuerzo extraordinario para combatir las causas de los accidentes. Un estudio del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo determinó que la mayoría de los accidentes laborales ocurren por un cúmulo de causas, y no por una única razón. El principal problema es plantear las soluciones adecuadas para eliminar cada una de las causas. En este sentido, el empresario dispone de dos guías, la Directiva de Máquinas y la Directiva de Equipos de Trabajo, transpuestas a la legislación española mediante el RD 1435 y el famoso RD 1215, respectivamente. Pero, ¿cuál debemos aplicar a nuestra máquina? La respuesta es sencilla: cualquier máquina que se comercialice o se ponga en servicio por primera vez a partir del 1 de enero de 1995 dentro del Espacio Económico Europeo (EEE) debe cumplir con el RD 1435; el resto deberá cumplir con el RD 1215.

Si debemos cumplir con los Requisitos Esenciales de Seguridad y de Salud del RD 1435, afrontaremos el reto de realizar el Marcado CE de nuestra máquina. En contra de lo que mucha gente piensa, una placa en la máquina y una hoja de Declaración CE no son suficientes. En primer lugar está la parte técnica, planos generales y detallados, esquemas del sistema de mando y notas técnicas. En segundo lugar está la parte acreditativa, compuesta por los ensayos prescritos por norma armonizada que se declare o presentados de forma voluntaria. La tercera parte será la documentación justificativa que se compone de una lista de los Requisitos Esenciales de Seguridad y Salud que debe cumplir la máquina, el análisis y evaluación de riesgos, la descripción de las soluciones adoptadas para prevenir los peligros y un listado de la normativa y las especificaciones técnicas utilizadas para el diseño de la máquina. Por último, está la parte informativa del expediente técnico, que deberá estar provisto del Manual de Instrucciones y de la Declaración CE de Conformidad. El expediente técnico debe estar disponible para su requerimiento por parte de las autoridades como mínimo diez años a partir de la fecha de fabricación de la máquina.

Pesó en las autoridades comunitarias el hecho de que imponer grandes exigencias en la Directiva de Equipos de Trabajo conllevaría retirar de servicio gran parte del parque de maquinaria europeo. Así el RD 1215 habla de unas Disposiciones Mínimas Aplicables a los Equipos de Trabajo, que han acabado convirtiéndose en un checklist de puntos que cumplen o no con dichas disposiciones. Es evidente que esta libertad ha generado dejadez por parte de los empresarios, que posteriormente deberán correr para cumplir las exigencias de una inspección de trabajo, o pagar multas que dejan en entredicho la viabilidad de sus empresas.

Desde Seis Maquinaria aconsejamos fervientemente aplicar con rigurosidad la normativa vigente, que nos llevará a poder justificar la adopción de las soluciones de reducción de riesgos apropiadas. Los pasos necesarios para obtener una máquina suficientemente segura son eliminar, proteger e informar. Y se deben seguir siempre en ese orden. Eliminar riesgos es cambiar la forma de trabajar de la máquina para que un riego desaparezca. Por ejemplo, si cambiamos el sistema de mando de 220 VAC a uno de 24VDC, eliminamos el riesgo de electrocución. Proteger consiste en limitar el acceso a aquellas zonas donde hay riesgos que no podemos eliminar. Tanto los sistemas de protección como los de información están, en gran medida, normalizados. Hay una infinidad de normas que deberíamos cumplir, pero, para empezar, recomiendo leer la norma EN ISO 12.100-2, la cual nos ayudará a comprender y aplicar los principios técnicos generales para el diseño seguro de máquinas.

Para concluir, me gustaría darles un último consejo: tenga un manual de usuario con métodos de trabajo bien organizados, utilice máquinas seguras y prevea un buen plan de formación inicial y continua. Pero lo más importante es que recuerde el porqué de la seguridad en maquinaria: salvar vidas.

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