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La Vanguardia

Oriol Amat, Catedrático de la UPF, economista y vicepresidente de ACCID

Situación y perspectivas del sector de construcción de maquinaria y equipos mecánicos

El sector de la construcción de maquinaria y equipos mecánicos está bien posicionado, con una buena estructura financiera y con capacidad para generar riqueza. Sin embargo, la globalización y la presión creciente de los competidores exigen esfuerzos importantes en innovación para seguir gozando de ventajas competitivas que permitan seguir adelante.

El sector de construcción de maquinaria y equipos mecánicos incluye subsectores como la fabricación de productos tales como motores, maquinaria, aparatos domésticos y electrodomésticos. Es un sector importante de la economía, y como muestra puede recordarse que en Catalunya genera el 6% de toda la producción industrial.

Al igual que ocurre en la mayoría de sectores industriales, la posición de las empresas catalanas es de liderazgo en relación con el conjunto de España. Así, las empresas catalanas del sector concentran el 27% de la facturación y el 26% de la ocupación del sector a nivel estatal. Destaca, sobre todo, la participación en los subsectores de maquinaria textil, maquinaria para el envase y embalaje, y maquinaria para la alimentación.

Se trata de un sector que está viviendo una tendencia al aumento de la complejidad, como le ocurre a la economía en general y sobretodo a la industria. Sin duda, la globalización y la subcontratación están cambiando las reglas del juego. En algunos sectores, el impacto es más significativo que en otros. Por ejemplo, la negativa marcha de las empresas textiles condiciona desfavorablemente a los fabricantes de maquinaria.

A nivel global del sector de construcción de maquinaria y equipos mecánicos los últimos quince años han sido de vaivenes en los niveles de actividad. A principios de los 90, el sector atravesó un periodo de fuertes dificultades, sin embargo, a partir del año 1994 se inició una reactivación que se tradujo en aumentos significativos de las ventas, gracias sobre todo a las exportaciones. A finales de los noventa, la competencia exterior de nuevo provocó caídas en la facturación. Esta tendencia continuó hasta el año 2004 en que de nuevo los niveles de facturación volvieron a crecer, ayudados por la buena marcha de la economía y la demanda internas, aunque algunos sectores como el pequeño electrodoméstico siguen reduciendo su nivel de actividad. El saldo exterior del sector es negativo puesto que las importaciones superan a las exportaciones. En el conjunto del sector, la ocupación tiene una cierta tendencia a decrecer a lo largo de los últimos años, y en España representa actualmente alrededor del 1,5 por ciento de la población ocupada.

Otra de las tendencias que marcan la evolución del sector es el incremento de la externalización, o sea, la subcontratación de la producción a empresas preferentemente ubicadas en otros países con menores costes. Esta práctica permite mejorar la flexibilidad de las empresas y reducir riesgos. Muchas de nuestras empresas se están especializando en las tareas de diseño, de montaje final y de comercialización, así como en la prestación de servicios postventa a los clientes. Ésta es una de las causas que provoca descensos en la ocupación directa del sector.

Concluyendo, se trata de un sector bien posicionado, con una buena estructura financiera y con capacidad para generar riqueza. Sin embargo, la globalización y la presión creciente de los competidores exigen esfuerzos importantes en innovación para seguir gozando de ventajas competitivas que permitan seguir adelante. Esta innovación es lo que ha de facilitar pasar de un modelo basado en costes bajos a un modelo basado en la diferenciación de producto e imagen. Si la apuesta por la innovación es insuficiente o bien no da los resultados esperados, puede ocurrir como en otros sectores de la economía que están sucumbiendo ante la presión de países con una estructura de costes mucho mejor.

de construcción de maquinaria y equipos mecánicos incluye subsectores como la fabricación de productos tales como motores, maquinaria, aparatos domésticos y electrodomésticos. Es un sector importante de la economía, y como muestra puede recordarse que en Catalunya genera el 6% de toda la producción industrial. Al igual que ocurre en la mayoría de sectores industriales, la posición de las empresas catalanas es de liderazgo en relación con el conjunto de España. Así, las empresas catalanas del sector concentran el 27% de la facturación y el 26% de la ocupación del sector a nivel estatal. Destaca, sobre todo, la participación en los subsectores de maquinaria textil, maquinaria para el envase y embalaje, y maquinaria para la alimentación. Se trata de un sector que está viviendo una tendencia al aumento de la complejidad, como le ocurre a la economía en general y sobretodo a la industria. Sin duda, la globalización y la subcontratación están cambiando las reglas del juego. En algunos sectores, el impacto es más significativo que en otros. Por ejemplo, la negativa marcha de las empresas textiles condiciona desfavorablemente a los fabricantes de maquinaria. Si analizamos las empresas del sector a nivel más micro, se puede concluir que se trata de empresas con una buena posición financiera y con una capacidad para generar resultados positivos. A nivel financiero, destaca la sólida situación de capitalización de las empresas, ya que cuentan con un nivel de capitalización elevado y el endeudamiento es adecuado. Sin embargo, a pesar de la buena posición patrimonial y de solvencia, uno de los retos de las empresas del sector es mejorar la gestión logística para reducir sus plazos de existencias, que han tendido a ir aumentando. Este aumento de los niveles de existencias explica una menor productividad en la gestión del activo.Otro aspecto destacable es la rentabilidad media de las empresas del sector, ya que es positiva. La rentabilidad de los capitales propios, por ejemplo, supera el 10% anual, lo cual no está nada mal en la actualidad. Esta rentabilidad se está consiguiendo tanto con los incrementos de facturación, que en los últimos años vienen siendo superiores a la inflación, y también con la optimización de los costes. Para seguir manteniendo esta posición, será clave la apuesta por la innovación de nuestras empresas en temas tales como el diseño, la fabricación y la comercialización.