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La Vanguardia

Dr. Carlos Marín, Pediatra. Coordinador del Servicio de Pediatría del Centro Médico Teknon

Lactancia materna

La lactancia materna debe ser la forma primordial de alimentar a nuestros hijos ya que comporta una serie de ventajas sobre la artificial. La leche materna aporta sustancias favorables a nuestro desarrollo y nos protege más en comparación con las leches que provienen de otras especies de mamíferos. Éstos son algunos datos generales que pueden servir de orientación:

Los primeros días, la secreción láctea se denomina calostro y consiste en un líquido amarillo muy rico en vitaminas y proteínas. A partir del 3º o 4º día se inicia la leche de transición y posteriormente, la definitiva.  Para que exista una adecuada subida de leche es fundamental estimular convenientemente el pecho. La única forma de conseguirlo es mediante la succión con lo que es recomendable ponerse al niño en el pecho lo más pronto posible –cómo norma general a las 6-12 horas de vida siempre y cuando el estado de la madre lo permita-.
 No existen técnicas determinadas pero en principio es recomendable ofrecer en cada toma los dos pechos; los primeros días cinco minutos de cada uno de ellos y a medida que se instaura la subida de leche, ampliarlo a 10 minutos (un máximo de 20 minutos por toma en total).
 La frecuencia de las tomas no debe seguir un ritmo estricto, es decir, si a la hora de la toma el niño está profundamente dormido y cuesta despertarlo, es preferible dejarle dormir. Como pauta orientativa, se recomiendan tomas cada tres o cuatro horas con una pausa nocturna, si el niño lo permite, de seis horas.
 Es aconsejable seguir con una dieta similar a la del embarazo. La única recomendación es evitar los alimentos de  fuerte sabor (cebolla, ajos, espárragos, coliflor, alcachofas, etc.) aditivos y especies, así como el consumo de alcohol y tabaco.

El niño traga aire al mamar por lo que después de cada toma es conveniente favorecer su expulsión. La posición más cómoda es mantenerlo incorporado y apoyado en nuestro hombro. Cuando el niño eructa, es normal que saque un poco de leche y también es posible que tenga hipo después de las tomas.
 Los primeros días, las madres pueden sentir molestias al dar el pecho pero éstas desaparecen paulatinamente y no requieren tratamiento. La lactancia materna es la mejor opción de alimentación para el recién nacido, pero en alguna ocasión se produce una hipogalactorrea –que puede ser de origen físico o psíquico o simplemente por el deseo de no querer lactar. En estos casos es preferible intentar animar a la madre a amamantar aunque si esto crea una situación embarazosa, lo más prudente es pasar a una alimentación artificial.
 El deber de todo buen Pediatra es fomentar la lactancia materna. Está claro que la leche que debe alimentarnos es la de nuestra propia especie ya que por mucho que se intente no se podrá conseguir ningún producto que iguale su calidad a pesar de los grandes adelantos y esfuerzos de la industria. Las sustancias que nos ayudaran a protegernos de ciertas enfermedades no se trasmiten con la lactancia artificial sino por la leche materna.       

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