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La Vanguardia

Xavier F. Vidal, Jefe de Redacción - Pymes

Editorial

A nadie escapa que la sociedad, la economía y la mentalidad que había en el momento de nuestro nacimiento son muy diferentes a las que había cuando lo hicieron nuestros padres. De la misma manera, el contexto de nuestros hijos será muy diferente al de nuestros nietos. Es como mínimo curioso ver cómo en pocas décadas, incluso años, los cambios sociales y demográficos pueden modificar tan rápidamente el modo de entender, valorar y afrontar algunos fenómenos como el embarazo, el nacimiento del bebé o la relación de los padres con sus hijos durante la infancia. El avance en la mentalidad de la sociedad ha cambiado la forma de pensar la maternidad: no siempre fue libre la decisión de tener un hijo, antes se imponían otras motivaciones. Por otro lado, las posibilidades técnicas permiten dar respuestas innovadoras a necesidades primarias, especialmente en el embarazo y el parto, aunque ello ha conllevado dilemas éticos en algunos campos, como el de la investigación con células madre o los llamados “embarazos a la carta”. Pero no son éstos los únicos casos donde hay que actuar racional y comedidamente ante estas nuevas realidades.

Los avances médicos y científicos en materia de salud e higiene permiten curar enfermedades que en la época infantil de nuestros antepasados, y quizás incluso también en la de nuestros padres, eran irremediables y desconocidas. Actualmente existe cada vez más información sobre productos para anticiparse a ciertas patologías. Lógicamente este hecho es, sin duda alguna, un síntoma de evolución positiva, pero ningún extremo es bueno y corremos a menudo el riesgo de caer en una sobreprotección, o en una precaución exagerada, que pueden ser contraproducentes.

Por su lado, y ya se ha reclamado desde gran parte de la sociedad, esta mayor “libertad” no debe confundirse con un irresponsable “dejar hacer” a los niños. Casos concretos los tenemos, por ejemplo, en temas como la educación o la alimentación: de nuevo nos encontramos frecuentemente con un problema de progreso, en cualquier sentido, mal entendido, donde el exceso nos supera, donde hemos pasado en pocas décadas de un extremo al otro y donde, finalmente, parece que no seamos capaces de encontrar el término medio. Así por ejemplo, no por más tratado sea menos necesario mencionar el grave problema actual de la obesidad infantil.

En este suplemento especial queremos aportar información a padres y madres sobre Maternidad & Infancia, mediante artículos y entrevistas donde se muestran opiniones de especialistas, de campos como la medicina o la educación y también de dentro del ámbito del objeto de consumo, a través no sólo del consejo profesional y los productos y soluciones que se ofrecen, sino también de lo que hay detrás de ellos: organizaciones empresariales, inversiones en I+D y todo aquello que facilita y caracteriza la actualidad de un hecho, el del nacimiento de un bebé y su posterior etapa infantil que, a pesar de que se concibe, y se lleva a cabo en contextos sociales, económicos e incluso ideológicos en constante cambio, no evita una paradoja: que sea un fenómeno que, aun produciéndose desde tiempos inmemoriales, cada vez que sucede se convierte en un momento único.