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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Enric Mumbrú, coach personal y directivo

"El coach es cómplice de los objetivos de sus clientes"

Si bien el coaching nació en Estados Unidos y en el ámbito de la práctica deportiva, hoy en día es una actitud habitual en todo el mundo, no sólo en el deporte sino también en otras facetas como la empresa, la política y también en el aspecto personal. Enric Mumbrú, es un coach acreditado por la International Coach Federation y por la Bircham International University y un experto formando a mandos directivos y ayudando a particulares en su crecimiento personal. Desde 2010 ha realizado más de 1.300 horas de coaching.
-¿Cuál es la función de un coach?
Un coach es un entrenador de personas que se dedica a descubrir y maximizar las posibilidades que tiene esa persona dentro suyo. Le acompañamos, de forma casi cómplice, a que consiga sus objetivos. Nosotros somos, en cierto modo, la antítesis del asesor, ya que no marcamos directrices ni pautas sino que a través de nuestras “preguntas poderosas” fomentamos sus reflexiones que le llevarán a cambiar.

-Usted es un experto coach de directivos. ¿Cómo les ayuda?

En este aspecto es muy importante mi experiencia en la alta dirección. Yo sé cuáles  son sus miedos, sus limitaciones y sus necesidades. Por ejemplo ayudo a ejecutivos que deben llegar a determinados objetivos como puede ser  cumplir un programa de ventas o mejorar el rendimiento de sus equipos de trabajo.

-En el ámbito particular, ¿quién necesita un proceso de coaching?

Todo aquel que quiera impulsar nuevos proyectos. Se lo explicaré a través de las “zonas de confort”, que son aquellos marcos vitales-laborales, económicos, afectivos, etc,- en los que nos encontramos seguros. Es lícito estar en ellas, todos lo hemos hecho, pero también le digo que son zonas cambiantes de las que pueden echarnos  determinados acontecimientos inesperados o de las que podemos salir nosotros mismos buscando pasar a un estado superior y ahí es donde ayuda el entrenador personal o coach.

-Pero si estamos bien en una de esas zonas, ¿por qué vamos a cambiar?

Bueno, si me permite le preguntaré a qué se refiere usted con estar bien. Si en la zona que estamos vemos que no estamos a gusto con nuestra vida, insatisfechos y con una serie de limitadores que no nos dejan crecer, ni ser más maduros, entonces debemos cambiar y el coaching nos permite hacerlo de forma menos traumática.

-¿Cómo es un proceso de coaching?

Le diré que entre muchas otras cosas debe ser creíble y autoexigente, la persona que se somete a este debe creérselo. Yo mismo he suspendido procesos porque no notaba la implicación del cliente Un proceso estándar dura entre 10 y 15 sesiones. Está basado en dos estructuras principales. Por un lado, la que nace de la conversación. Y, por el otro, la de conseguir los objetivos finales, creíbles además de medibles. Se trata de un proceso racional que finaliza con una fase también muy importante como es el plan de acción.

-¿Cuándo concluye y qué papel desempeña entonces el coach?

Cuando el cliente va consiguiendo los objetivos fijados que pueden ser personales, profesionales o económicos acaba el proceso. Una vez conseguido este el coach ya no interviene porque el cliente cuenta con las herramientas necesarias. El coach solo volverá cuando éste se fije un nuevo reto y considere que necesita su ayuda.

-La actual situación de crisis ¿Está fomentando más el coaching?

El actual escenario está fomentando más el coaching, no sólo a nivel empresarial donde considero que la formación y motivación de equipos ayudará a las empresas que quieren superarla, sino también en el aspecto particular. En este aspecto, y siendo consciente de que hay gente que lo está pasando verdaderamente mal, no debemos olvidar que toda crisis supone un oportunidad de cambio y mejora.

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Coaching y política
Las elecciones al Parlament de Catalunya del domingo 25 son una buena oportunidad para hablar del coaching político, una especialidad que Enric Mumbrú también desarrolla. Para él, un coach político no es un asesor de imagen, sino alguien que debe acompañar al cargo electo en un proceso en el que éste asume un fuerte compromiso personal. Mumbrú señala que al político lo primero que hay que preguntarle es “si verdaderamente cree en su proyecto político” y también apunta que, a diferencia de los directivos de las empresas,  “un político tiene más niveles de dependencia: su demarcación, el partido, el entorno personal, el votante... Todo ello implica una alta dosis de coherencia si se quiere administrar correctamente.” Otro tema que destaca Enric Mumbrú es el entorno del político  “a menudo prima la fidelidad del equipo a otras consideraciones como la valía, lo que supone un detrimento de la eficacia política.” En política hay que trabajar valores como la humildad, la dignidad, y el respeto que son los que -según el coach-  le acercarán a la “alta política”. En lo que a la función del coach se refiere, este debe ayudarle a gestionar su proyecto político, su entorno y la gestión de sus equipos.

Coaching Enric Mumbrú

coaching@enricmumbru.com , España

www.enricmumbru.com

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