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El Periódico de Catalunya

Entrevista a José Joaquín Herrera, cultivador de Tomate de Colgar

"La gente quiere recuperar los gustos tradicionales y comer tomate con gusto a tomate"

El tomate de colgar, Tomata de Penjar, es un producto típico de la zona costera castellonense de Alcalà de Xivert que requiere para su producción el clima benigno del Mediterráneo. José Joaquín Herrera, con la empresa que lleva su nombre, es uno de sus principales productores con más de 500 toneladas anuales.
¿Qué hace único al Tomata de Penjar que elaboran ustedes?
La calidad de su sabor no puede compararse con los tomates híbridos que habitualmente encontramos en el mercado. Calidad que se nota también en el sabor y el gusto y su larga duración.

-Sin embargo, no todo el tomate que se vende en forma de ristra es auténtico Tomata de Penjar...
Efectivamente. Muchos de esos tomates que el consumidor encuentra en determinados establecimientos son híbridos criados con proteínas de forma intensiva y que no tienen la calidad de nuestro producto. Pueden venderse cosidos en ristras o ser más bonitos a la vista, pero el gusto no es comparable.

-¿Cuáles son las características del Tomata de Penjar que le han llevado a ser reconocido con una  marca de calidad CV de la Generalitat Valenciana?
Lo cultivamos en unas huertas ubicadas entre el mar y la montaña y con unas aguas cuyo nivel de sal es el adecuado para que tengan su sabor típico. El cultivo es con semillas mejoradas naturalmente año tras año. Sembramos en marzo-mayo y recogemos entre julio y octubre de forma manual. Los almacenamos y los cosemos manualmente en ristras de entre 15 y 20 tomates bajo demanda. Todo ello bajo los más estrictos controles de sanidad y calidad.

-Cada vez se ven más ristras de sus tomates cosidos a manos en las tiendas. ¿A qué se debe?
A que la gente quiere recuperar los gustos tradicionales y comer tomate con gusto a tomate, tanto para untar el pan como para cocinarlos. Nuestro tomata asado o al horno es un complemento perfecto para cualquier plato. Y puede ser un elemento primordial en ensaladas, guisos, salsas, sofritos, etc., tanto navideños como durante todo el año. El que lo prueba, repite.

-Incluso su conservación es un ahorro a la larga, ¿no es así?
Por supuesto. Nuestros tomates pueden consumirse entre cuatro y seis meses después de haberse cogido y mantienen su sabor, algo impensable con la mayoría de tomates que se venden en la actualidad. Y sin necesidad de conservarlo en la nevera.  

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