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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Miguel Ángel Carreño, dentista y director de Clínica Dental Miravé

"La salud y la estética dental vienen a ser cada vez más una radiografía de quien realmente eres"

Tener la garantía de que los materiales utilizados en un trabajo dental estético son de la máxima calidad no sólo es sentido común y responsabilidad sobre la propia salud, sino ser práctico

Vemos a menudo personas con sonrisas espectaculares y sabemos que podemos acceder a tratamientos que nos blanqueen la sonrisa o incluso ajustar la posición de nuestros dientes, pero surgen varias preguntas: ¿cuál escoger? ¿En manos de quién me estoy poniendo? También vemos personas con dientes blancos poco “naturales”, o con los dientes inferiores manchados mientras los de arriba aparecen (artificialmente) casi perfectos... A veces, una sonrisa nos parece la más bonita aunque no corresponda al concepto de “perfecta”. ¿Cómo puede darse esto?
Se habla mucho de estética dental, pero ¿en qué consiste realmente?
A la hora de hacer una reconstrucción y mejora estética dental, la tecnología ofrece un abanico de posibilidades extraordinario. La cuestión es que dichos ajustes deben ser estudiados adecuadamente respecto a la persona, su estructura facial e incluso su personalidad.  Tales tratamientos, en manos de un dentista no adecuado, que no tenga en cuenta tu estructura orofacial, pueden arruinar no sólo tu sonrisa, sino tu personalidad y seguridad en ti mismo. Y, peor aún, cuando dichos trabajos tienen una durabilidad de tan sólo unas semanas. El diseño de sonrisa (Smile Design) es la aplicación de un conjunto de conocimientos y procedimientos necesarios para establecer una armonía entre las características faciales de la persona y la textura, forma, color, ángulos y tamaño de los dientes. Se precisa formación específica, experiencia y percepción de la estética (hay hasta 14 parámetros a tener en cuenta). Lo importante es que cada paciente y sus características especiales son únicos; podríamos hablar de proyectos artísticos personalizados.

-La oferta en tratamientos de blanqueamiento dental es muy amplia. ¿Qué diferencia unos tratamientos de otros?
Efectivamente, hay muchos blanquemientos dentales en el mercado, pero ni todos blanquean o duran lo deseado y, sobre todo, los efectos en la salud de los dientes pueden ser devastadores (sensibilidad extrema al frío o calor, dolor, afectación del esmalte...) La aplicación del tratamiento sin la mano de un profesional experimentado, con geles de baja calidad o con férulas de mala factura, pueden agredir también al delicado tejido de la encía. Ni todas las bocas son iguales ni todos los esmaltes; el estudio y aplicación del producto en las manos adecuadas puede ahorrar muchos disgustos, dinero... ¡y dolor! Hoy en día, por ejemplo, contamos con el colorímetro digital, que lee el espectro cromático de  los dientes antes y después del tratamiento, dando valores concretos contrastados objetivamente. Por otro lado, contamos con técnicas como la luz de plasma, que consiguen, con determinados geles, resultados antes impensables en una sola sesión.

-Entonces, ¿los materiales son fundamentales?
Hoy en día, la cosmética dental cuenta con materiales para conseguir mejoras antes impensables. Diastemas (huecos entre los dientes), desgaste o malos posicionamientos pueden desaparecer en una sola sesión gracias al composite que, siendo de las calidades adecuadas y en manos de un buen profesional, pueden conseguir reconstrucciones perfectas, durables e imperceptibles a la vista. Las carillas de porcelana y fundas de cerámica también pueden transformar dientes muy dañados o con coloraciones que no responden a los blanqueamientos y si su calidad y aplicación es adecuada, la durabilidad y dureza son equiparables a las del propio esmalte.

-¿Por qué tiene tanta importancia la estética dental en nuestros días?
Una persona puede resultar hermosa y, al sonreír, ver que sus dientes son bonitos pero falta una pieza en el lateral, donde piensa que nadie mira, y la magia se va al traste. Si apreciamos falta de piezas dentales, dientes desgastados, encías retraídas, fundas con rebordes oscuros o malposiciones en los dientes, con lo que nos encontramos es con una especie de apaño que se aleja en mucho de lo que consideramos una sonrisa bonita; con ella estamos ofreciendo -aunque no queramos- una carta de presentación que habla elocuentemente de nuestra salud, edad, costumbres y hábitos, autoestima, higiene, respeto por uno mismo...
    Paradójicamente, en una sociedad cada vez más preocupada de la imagen, muchas personas gastan fortunas en ropa, cosméticos y cirugía para ajustar su figura, sus facciones o su piel, y olvidan aquello  fundamental en nuestra imagen y nuestra interacción social e íntima con los demás. Pero eso está cambiando, y cada vez más personas se dan cuenta del peso que la sonrisa tiene en sus interacciones sociales y en la propia auto-imagen. La salud y la estética dental viene a ser cada vez más una radiografía de quien realmente eres.

-Al respecto de la falta de piezas, ¿qué papel está adquiriendo la implantología dental?
Hemos sido testigos de una revolución en los últimos años. La sustitución de piezas dentales o suplir su falta a través de implantes con cirugía es ya hoy un sistema seguro, de mínima invasión o molestias, pero uno en los que la calidad de los materiales (y la del profesional cirujano) cobra mayor importancia. Se trata de insertar piezas metálicas en el hueso mandibular para ser osteointegradas (asumidas como propias por parte del hueso). El éxito de los procesos de implantes dentales es directamente proporcional tanto a la profesionalidad del cirujano como a la calidad de los materiales. Antes de ello, se aplicaban los conocidos puentes, prótesis dentales de quitar y poner. Cada vez más, la implantología está permitiendo que las personas con estos problemas puedan disponer de piezas dentales fijas de unas características y mantenimiento prácticamente idénticos a las piezas originales. Eso sí, estamos hablando de procesos quirúrgicos con muchas estructuras fundamentales implicadas, por lo que nunca debemos ser ligeros a la hora de escoger al profesional y el equipo en quienes depositamos nuestra confianza y salud. Lo ideal es que sea un cirujano maxilofacial y estomatólogo (que es licenciado también en Odontología).

-Parece que la estética dental es un concepto que implica muchas cuestiones aparte del diente en sí, ¿qué papel tiene la periodoncia en ello?
Las encías son la estructura fundamental en la que descansa el diente y que lo nutre. Su forma, color y solidez en torno a las piezas dentales nos hablan de la salud dental, la edad, enmarcan y estructuran el verdadero aspecto de una sonrisa. Unos dientes bonitos en unas encías retraídas o inflamadas son como perlas engarzadas en un collar de latón. Un tratamiento de periodoncia puede hacer por la belleza de una sonrisa más de lo que otros tratamientos puedan aparentar. Tras un tratamiento en manos de un periodoncista, puedes sorprenderte al comprobar que no sólo es mucho menos lo que tienes que invertir en tu imagen, al no necesitar de otros tratamientos, sino que tu sonrisa ha rejuvenecido. Hoy en día, contamos incluso con sistemas de recuperación y reconstrucción de esa encía “perdida”, lo que conocemos como el Antiaging dental.

-Y en cuanto a dientes mal posicionados, ¿cuál es el papel de la ortodoncia?
La ortodoncia ha evolucionado extraordinariamente y lo que antes eran llamativos aparatos ahora pueden llegar a ser invisibles. Tratamientos como Invisalign® o Incognito® reposicionan los dientes mediante férulas transparentes imperceptibles a la vista o aparatos linguales (que hacen su trabajo por dentro de la hilera de dientes, discretamente). Ello ha abierto un mundo a todos aquellos adultos que eran conscientes del problema que tenían pero no querían hacerse ortodoncia por evitar llevar aparatos visibles, por cuestiones estéticas razonables, y que pensaban que sólo les quedaba asumir el problema como una condena. La ortodoncia ya no es cosa de niños y adolescentes. La aplicación de estos sistemas debe ser muy bien evaluada, por lo que debe ser siempre hecha por ortodoncistas experimentados y formados específicamente en ellos.

Relación entre estética dental y autoestima
Las relaciones sociales y laborales vienen marcadas por la intercomunicación. Alguien que se siente inseguro a la hora de hablar o sonreír transmite inseguridad y va poniendo barreras a la comunicación. “Ello se proyecta en los demás como una vulnerabilidad general en la persona y llevan al traste tanto posibles relaciones como proyección en lo profesional. Puede convertirse en un feedback que lleve a mayores inseguridades, y no sólo en la imagen”, afirma el director de Clínica Miravé, Miguel Ángel Carreño. “Hoy en día, arreglarse la boca es ya un reflejo del respeto que nos tenemos por nosotros mismos.”, prosigue Carreño.
Muchos pacientes descubren que aquello que pensaban que no tenía solución resulta tener remedio en condiciones mucho más sencillas de lo imaginadas. “Pasaron los tiempos en los que una sonrisa gris o una malposición congénita condenaba a una vida de sonrisas con los labios cerrados o la mano tapando la boca”, explica Carreño.
Para un buen dentista, la mayor satisfacción no es hacer el mejor trabajo en boca, sino comprobar cómo esa persona pasa a sonreír segura y su vida llega a transformarse en muchos aspectos. La autoestima sube, te sientes más capaz y todo pasa a primera división. “La belleza es un conjunto y dejar aspectos fundamentales descuidados sabotea el resultado”, concluye Carreño.
Clínica Dental Miravé

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