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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Alberto Zapatero, Pilar Chiva Rodríguez, Joan Seguer i Tomàs

El reciclaje de electrodomésticos, cosa de todos

Los agentes implicados –administración, fabricantes y gestores– se muestran de acuerdo en esta serie de entrevistas en que deben hacer frente común para que la recogida de residuos eléctricos y electrónicos sea efectiva El fabricante es, según la normativa vigente, el responsable de asumir los costes de la gestión de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que se generan, al ser ellos quienes los han puesto en el mercado. Todos, desde la administración hasta los gestores de residuos, pasando por los propios productores, ven necesaria esta normativa a pesar del aumento de costes que supone. Sin embargo, el reciclaje efectivo no será posible sin la colaboración de todos los agentes y, de manera especial, de los propios consumidores.

1.-¿Cree excesiva o insuficiente la responsabilidad que tienen los fabricantes, según el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, sobre aparatos eléctricos y electrónicos y la gestión de sus residuos?

2. -¿Qué sería lo más conveniente para llevar a cabo el reciclaje de electrodomésticos? ¿Es necesario un organismo que aglutine a todos los agentes implicados? ¿Cuál es el modelo más adecuado?

3. -¿Cómo valora la acción  y la colaboración entre administraciones, gestores y fabricantes?
4. -¿Cree que si existiera una sola normativa de obligado cumplimiento serían innecesarios los incentivos para el reciclaje?

5. -¿Cómo debe ser la titularidad –pública o privada– de los gestores de residuos para que el reciclaje sea lo mejor posible? ¿Qué se espera de estos gestores?

6. -¿Qué se está haciendo desde la administración para no sólo promover el reciclaje de aparatos eléctricos y electrónicos sino también para garantizar el cumplimento normativo?


Entrevista con Alberto Zapatero, Director general de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos de Línea Blanca (ANFEL)

1. Los fabricantes de electrodomésticos de línea blanca asociados en ANFEL siempre han apoyado las iniciativas legislativas en materia medioambiental, asumiendo y cumpliendo con el principio “quien contamina, paga”. No obstante, en estos momentos se está llevando a cabo la revisión por parte de la Comisión Europea de la Directiva 2002/96/CE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que pretende fijar como nuevo objetivo  de recogida selectiva el 65% del peso de los aparatos eléctricos y electrónicos puestos en el mercado en los dos años anteriores, y la financiación de todos los costes derivados de las instalaciones de recogida de RAEE que, de salir adelante, podría suponer un incremento considerable del coste de gestión de residuos, incremento que necesariamente se trasladaría al consumidor, el cual ya está pagando a los municipios las correspondientes tasas por la recogida de residuos. Antes de fijar nuevos objetivos de gestión de RAEE entendemos que es importante analizar cuáles son los medios más adecuados para llevar a cabo las posibles mejoras del modelo de gestión.

2. Desde hace varios años el sector de fabricantes de electrodomésticos de línea blanca además de promocionar el correcto reciclaje de los electrodomésticos usados, ha sido pionero en la puesta en marcha de la información a los usuarios, a través del sistema de etiquetas energéticas, del consumo de energía de los grandes electrodomésticos –eficiencia y coste del uso de la energía-, contribuyendo a controlar la contaminación ambiental. El modelo necesario para el reciclaje de los electrodomésticos usados será aquél que aúne una correcta gestión del residuo y un coste razonable para el consumidor.

3. La valoración que hacemos desde la perspectiva de los fabricantes de grandes electrodomésticos es positiva, siendo necesario seguir colaborando los agentes implicados para el cumplimiento de la normativa medioambiental, siguiendo criterios de sostenibilidad y eficiencia social y económica, y animar a los ciudadanos a jugar un papel más activo en el reciclaje de los electrodomésticos usados, ya que son ellos quienes deben devolver sus residuos de aparatos eléctricos y electrónicos.

4. La existencia de una legislación armonizada a nivel europeo en el ámbito de la gestión medioambiental de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos facilitaría el ámbito de aplicación, evitando la disparidad de criterios existentes en los distintos estados miembros de la Unión Europea, lo cual crea barreras al mercado interior europeo de equipos eléctricos y electrónicos. En cuanto a la conciencia y sensibilización medioambiental, ésta es necesaria, ya que generalmente el consumidor se encuentra desorientado al desconocer las posibles vías que tiene a su alcance para deshacerse de los aparatos eléctricos y electrónicos al final de su vida útil y del impacto ambiental que supone una incorrecta gestión de dichos aparatos.


Entrevista con Pilar Chiva Rodríguez, Directora del Centro Catalán del Reciclaje Agència de Residus de Catalunya

1. Ni excesiva ni suficiente, simplemente necesaria. Tal y como contemplan las nuevas directivas europeas enmarcadas dentro del principio de responsabilidad del productor, “quien contamina, paga”. Por tanto, el productor es el responsable de asumir los costes de la gestión de los residuos que se generan, tras el uso de los aparatos eléctricos y electrónicos que ha puesto en el mercado. Por tanto, la normativa es clara: es un aviso explícito a los productores de que su responsabilidad abarca a los productos desde el momento de su concepción y diseño. Por tanto, por su propio interés y el de todos, deben crear productos respetuosos con el medio ambiente y sostenibles. Sí hay un aspecto en el que consideramos a la normativa insuficiente, y es en los bajísimos (casi ridículos) objetivos de recogida que se plantean (4 kg/habitante/año).
 
2. Es necesaria la total implicación de todos los actores involucrados en la vida del producto. El fabricante debe producir productos con características que faciliten su reciclaje al final de su vida útil, el consumidor debe entregar el producto una vez es un residuo en el lugar y condiciones correctas, y el gestor de residuos debe aplicar la mejor metodología y tratamiento a la hora de gestionar el residuo. El papel de la administración debe ser el de nexo de unión entre todas las partes implicadas, facilitando el diálogo y el flujo de información.

3. Administraciones, gestores y fabricantes a menudo representan tres vectores con direcciones distintas, pero que se encuentran en varios puntos del recorrido. Desde la administración se intenta que la relación entre los tres actores sea fluida y cordial, teniendo en cuenta la opinión, intereses y prioridades de todas las partes. Herramientas como el Convenio marco de colaboración firmado entre la Agencia de Residuos de Catalunya y los Sistemas Integrados de Gestión de RAEE, con la participación voluntaria de las asociaciones que dan voz a los municipios de Catalunya, hacen que la comunicación sea continua y que cualquier tema que preocupe o interese sea tratado con la mayor celeridad posible.

4. Ambas cosas, legislación e incentivos, son igual de importantes. La administración tiene como objetivo el cumplimiento de las normativas, y una de las herramientas para conseguirlo es la incentivación.

5. Los gestores de residuos son empresas privadas que cuentan con autorización de la administración pública para desarrollar su actividad. Esta actividad comercial es supervisada por inspectores especializados que vigilan el correcto funcionamiento, tanto de las instalaciones de gestión como de las condiciones de trabajo que deben cumplir las empresas gestoras de residuos.

6. Según establece la normativa, los productores de AEE deben cumplir unos objetivos tanto de recogida como de tratamiento. La administración catalana está firmemente comprometida en la persecución del fraude por parte de aquellos productores que no están cumpliendo las obligaciones del Real Decreto (los denominados free-riders). Así, se han abierto más de 60 expedientes sancionadores por este motivo el pasado año 2008.


Entrevista con Joan Seguer i Tomàs, Presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Federación de Municipios de Catalunya y Alcalde de Parets de Vallès

1. La directiva europea, su transposición al Estado Español y la normativa de la Comunidad Autónoma Catalana ponen todos los elementos necesarios para solucionar el tratamiento final de estos aparatos. Como siempre, la Administración Local ha ido por delante de las obligaciones que tenían y tienen los fabricantes de estos aparatos, haciendo recogidas de estos elementos mediante los servicios de recogida de muebles y enseres y su aceptación en los puntos limpios que tienen la mayoría de municipios de Catalunya. También en Catalunya, la Agencia de Residuos puso en funcionamiento hace muchos años diversas plantas para tratar correctamente los televisores, frigoríficos, fluorescentes, etc. En el Real Decreto 208/2005, de 25 de febrero, se dice que el productor debe hacerse responsable de la totalidad de los costes de gestión. Creo necesario que la modificación de la Ley de Envases y Residuos de Envases (LERE) tome buena nota de este extremo y que en lugar de pagar solamente los costes adicionales, se pague la globalidad del coste íntegro derivado de sus obligaciones.

2. Primero hace falta que cada uno asuma su responsabilidad y que se cumpla el principio básico de que quien contamina, paga. El productor debe hacerse cargo de los costes integrales de la gestión, incluidos las recogidas, el transporte y su posterior tratamiento. Una vez tengamos esto claro, hay que establecer un protocolo de trabajo (un Convenio regulador) en el que se especifique lo que tiene que hacer cada uno. Hemos llegado, en el caso de Catalunya, a tener un Convenio que establece la creación de una oficina de coordinación logística (Ofiraee) que se encarga de transportar los RAEEs recogidos por los Entes Locales hasta las plantas de tratamiento. Este modelo, que en el caso de Catalunya es muy útil y práctico, no tiene por qué ser trasladado a otras Comunidades. En cada caso hay que estudiar la situación en que se encuentra la recogida de RAEE y encontrar el mecanismo más eficiente para su realización.

3. En el caso de Catalunya, esta relación entre administraciones, gestores y fabricantes se realiza a través de Ofiraee, mediante la cual se organiza el servicio. Al igual que sucede en todos los casos de inicio en una nueva gestión, ha habido incidencias en su puesta en marcha; hacía falta un rodaje por parte de los implicados. Creo que el trabajo realizado por parte de Ofiraee está siendo satisfactorio, dando los resultados esperados y que considero exportable a otros tipos de recogidas.


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RAEE gestionados en Catalunya año 2007           87.006.139,81 Kgs.

Recogida selectiva RAEE en Catalunya
por habitante año 2007                                           12,07 Kgs.

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