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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Miquel Fábregas Albacar, presidente de la CÁMARA ARROCERA DEL MONTSIÀ

"El trabajo en el campo y la investigación son las claves del éxito de nuestro arroz"

La cooperativa genera cada año 40.000 toneladas de Montsià Extra, ideal para platos típicos como la paella

El pasado febrero Miquel Fábregas Albacar fue elegido presidente de la Cámara Arrocera del Montsià, una cooperativa creada en 1927 y que cuenta con 3.200 miembros. De entre las diferentes variedades de arroz de categoría Extra Montsià que produce la cámara destaca la modalidad “Montsianell”, que es la primera opción escogida por los diferentes restauradores a la hora de elaborar platos típicos con arroz. El presidente de la Cámara nos habla de su producto, de la innovación aplicada a éste y sobre cómo es el trabajo agrícola en un entorno tan frágil como el Delta del Ebro.

-¿Qué diferencia el Montsianell de otros tipos de arroz?
Montsianell es una variedad de arroz blanco que cuenta con la Denominación de Origen Protegida (DOP) Delta del Ebro con categoría extra. Su diferencia con otros tipos de arroz ya arranca en la siembra con  la aplicación estricta del reglamento de la DOP y sigue en las continuas auditorías realizadas en los procesos de almacenaje, molturación y envasado.

-¿Y en la mesa cómo lo distinguiremos?
El arroz Montsià Extra es el ingrediente ideal para los platos típicos más populares en los que es el elemento básico como la paella, el arroz negro o el arroz a banda. Su grano es semilargo y su color perlado. Tiene un alto contenido en almidón, lo que le permite una gran absorción de los sabores. Además es un arroz que no se rompe durante la cocción y al que le cuesta pasarse.

-¿Cómo se consigue un arroz de esta calidad?
Hay tres pilares en la obtención de este arroz. El primero es la tutela del Consejo Regulador de la DOP. El segundo y más importante es el esfuerzo diario de los agricultores. El tercero es la apuesta decidida de la Cámara por la investigación aplicada a la  mejora del producto. Nosotros queremos que cada nueva cosecha sea mejor y para ello es fundamental un trabajo constante de I+D+i, no sólo en nuestros campos, sino también en la colaboración con universidades y empresas. El trabajo en el campo y la investigación son las claves del éxito de nuestro arroz. Para ello ya estamos trabajando en mejorar la calidad, tanto del Montsianell y el Bomba, como de otras futuras nuevas variedades.

-¿Qué producción generan anualmente y cómo la distribuyen?
Alcanzamos cada año una producción cercana a las 40.000 toneladas de arroz, lo que nos permite facturar unos 30 millones de euros anuales. Distribuimos fundamentalmente en España, que es donde hay mayor demanda por su especificidad como producto para plato único, y también exportamos, aproximadamente, el 15% a países de la UE donde el arroz actúa más como un acompañamiento. Allí distribuimos una modalidad de arroz diferente, más largo y con menos almidón. En cuanto a su comercialización, tenemos acuerdos con los principales canales de distribución para que  el arroz Extra Montsià que genera la Cámara no falte en ningún punto de venta, sea de grandes o pequeños negocios.

-¿Cuál es el papel del agricultor dentro de un entorno natural tan frágil como el del Delta del Ebro?
En cierta manera lo que hoy es el Delta del Ebro es consecuencia de la acción de los agricultores arroceros. El trabajo acumulado durante décadas, en el Delta, ha moldeado su fisonomía hasta llegar a su estado actual. Los primeros conservadores medioambientales somos los agricultores.

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Envasado al vacío y Cáscaras solares

La Cámara Arrocera del Montsià apuesta decididamente por el medio ambiente. Fue pionera en envasar su arroz al vacío tras aplicar el modelo LIFE Medio Ambiente de la UE. Su proyecto ENVACÍO, con la instalación de una nueva línea de envasado al vacío, eliminaba el Bromuro de Metilo y reducía la emisión de gases a la atmósfera. Por otro lado destaca la reutilización de las cáscaras de arroz una vez se han separado del grano.

A estas 10.000 toneladas anuales de residuo se le han encontrado dos reutilizaciones muy interesantes.  Por un lado, debido a su naturaleza aislante, una vez recicladas y convertidas en plafones, sirven para proteger de la humedad a determinadas superficies. Por otro, debido a su gran contenido de silicio, las cáscaras de arroz se están utilizando como material para fabricar determinados elementos de las placas solares.

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