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El Periódico de Catalunya

Entrevista a Santiago García-Tornel, Jefe de sección del servicio de pediatría

"Nunca hemos de lamentarnos del fin del verano, hay que pensar que volverá en un año"

Después de más de dos meses de vacaciones, volver a la rutina supone un cambio para los pequeños y también para los padres. El doctor Santiago García-Tornel, pediatra del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, nos da unos consejos para afrontar la vuelta al cole con optimismo. También repasamos con él las novedades que se incluyen en este nuevo curso escolar, como la introducción de las nuevas tecnologías en las aulas.
-Después de las vacaciones, llega la vuelta al cole. ¿Cómo hacerla más llevadera?
Depende de la edad y de cómo transcurrió el año anterior. Por lo general, no acostumbra a haber problemas, a no ser que el año anterior haya sido impopular, poco aceptado por los demás o que repita curso. Al final, después de las vacaciones, tiene ganas de ver a sus amigos. Nunca hemos de lamentarnos del fin del verano recordándoles que en un año volverán a estar de vacaciones. Lo importante es introducir la rutina con antelación. Antes de empezar el colegio, ha de volver a los horarios correctos de comidas, irse a dormir a la hora que toca, levantarse pronto… A los pequeños es recomendable hablarles del colegio como algo divertido, no como si se tratara de un castigo. Sin darnos cuenta, los mismos padres nos quejamos de nuestras obligaciones cotidianas: hablamos negativamente del trabajo, pero ¡muchos jubilados y las personas paradas desearían volver a sus  actividades anteriores!

-¿Qué consejos les da a los padres que llevan por primera vez al pequeño al cole?
Muchas veces los padres no los preparan para acudir al colegio y los niños se piensan que los abandonan. Es muy importante explicarle bien qué le ocurrirá. Pasar por delante del centro repetidas veces para enseñárselo y conocer a los futuros “profes” les da tranquilidad. Como ejemplo, en nuestro hospital les explicamos con unos muñecos lo que se les va a hacer si se han de operar. Si el niño sabe lo que pasará, no tiene miedo.

-Este año, después de algunas pruebas, se introduce en la mayoría de colegios los libros digitales. ¿Qué opinión le merece este cambio?
Yo soy un inmigrante digital, pero los niños pertenecen directamente a la generación digital. Nosotros nos asustamos ante la velocidad en la que aparecen novedades electrónicas porque somos mayores y cuesta comprender el cambio. Cuando se implante del todo el libro electrónico, que quedará obsoleto en breve, los niños ya no tendrán que cargar a sus espaldas con mochilas tan pesadas. Además, muchos de ellos, como los que tienen problemas de aprendizaje o déficit de atención, mejorarán su rendimiento.

-¿La vuelta al cole también implica un cambio en la alimentación?
Sí, si se quedan a comer en el colegio. Cuando el niño lo hace en casa, suele volverse selectivo. La ventaja de los comedores escolares es que no tienen más remedio que comer lo que toca. En España se ha llegado a un consenso de la calidad y cantidad en los comedores escolares. La comida es como un tren: pasa cuatro o cinco veces al día, y si quieres, lo tomas; si no, esperas al siguiente.

-¿Qué quiere decir que no se ha de obligar a un niño a comer?
El niño ha de comer, pero no tenemos que obligarlo. Es necesario preparar platos variados para que les entren por los ojos. El niño tiene que hacer obligatoriamente cuatro o cinco comidas diarias. Todas son importantes, la comida del mediodía la que más, y la cena y el desayuno deberían ser similares. Uno de los problemas que tenemos es que el niño se acuesta tarde, se levanta justo y apenas llega a desayunar. Lo ideal es hacer lo que vemos en las películas americanas: sentarnos y desayunar juntos.

-¿Cuántas veces deben comer pescado a la semana los niños?
En la pirámide de los alimentos, el pescado se encuentra en el grupo de las carnes y los huevos. Como mínimo, se ha de consumir entre cuatro y cinco veces a la semana, combinando pescado blanco y azul.

-Háblenos de los caramelos. ¿En qué medida se deben consumir?
Los caramelos son una parte de la miríada de dulces que puede ingerir un niño. A los que vienen a mi consulta les recomiendo el método de “la hucha del Dr. Santi”. Desde pequeños se les compra un tarro de cristal donde se guardan los dulces. El fin de semana pueden coger un par cada día. Los niños han de aprender que un caramelo es un privilegio y los padres pueden emplearlo para recompensar conductas adecuadas.

-La prevención es muy importante para evitar enfermedades en un futuro. ¿A partir de qué edad se debe llevar al niño a los especialistas?
El niño ha de ir al pediatra, que tiene los medios suficientes para garantizar con audiómetros y otros instrumentales médicos que el niño está sano. En el caso de detectar alguna enfermedad o problema, el mismo pediatra remitirá al niño al especialista. Quizás la visita al dentista -la primera debe hacerla como máximo a los seis años de edad- sería la excepción a la norma, ya que a esa edad es importante proteger los primeros molares definitivos y ver la relación entre la forma de la cavidad bucal y la posición de los dientes dentro de ella.

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